sábado, 26 de enero de 2013

Plután

Loca.
                                                                               Que ahora te da por morirte.





viernes, 25 de enero de 2013

Hoy, nnddss...

Sdash.
Me he levantado con observar nuevo y el desengaño es férreo; se me ha hecho raro respirar. Que pobre de mí, que el desengaño es férreo.
Sdash-tash-dash.

Es como muy viscoso, respirar digo. Bajo el agua es distinto, se escucha el interior.
Dash-tash.

Será que en el agua acaricio mi meta. Con los dedos sinceros y la boca entreabierta te escucho.
Tash.

martes, 22 de enero de 2013

Demiurgo

-Puta- me dice, y yo me tumbo.
-Nada- me dice, y yo me abro.
-Cobarde- me dice, y yo supuro.

Sufro sus abusos                     y                         Él me recompensa.






jueves, 6 de septiembre de 2012

Stush

Me levanto a por el cigarrillo mal liado. 

Las cenizas estallan en el vestido nuevo. La muerte del fuego por la virginidad del nilon.
El aliento me  huele a hostilidad. Mejor, nunca soporté la hipocresía. (Malos tiempos para nacer entonces, niña). El humo danzante coquetea en mi boca, sabe a silencio prematuro.

He adelgazado.
Me alegro, las caras enfermizas también tienen su encanto.
Me gustan las caras enfermizas.
La peor versión de uno mismo.

Se apaga la llama, de nuevo el mechero.

Asco. Acabaré esnifando.
Ayer me dijeron que hace tiempo que no sonrío.
Sé que a veces me odia. Me odian. Espero que no se arrepientan, el sentimiento es mutuo.

Humo.

No.No te engañes. No es odio lo que sientes.
¿Sabes a qué me refiero? Ellos no comprenden tu placer por la soledad.
También tienes derecho a reclamar lo que es tuyo.
Vete.


Y no vuelvas.



viernes, 31 de agosto de 2012

Mírala.
Sonríe. Y sonríe amplia y extensa.

Nunca se te dio bien leer a la inversa.                                  No importa. No duele. No destroza.

Pero mírala bien.


sábado, 18 de agosto de 2012

No hay dolor, ni angustia, ni sometimiento.

Te comprendo. Puede que tengas hambre, quizás tengas sed  y quizás odies, o te odies. No te culpo, probablemente tengas una razón de peso. Yo aún soy niña, pero no lo suficiente como para saber que la vida es una gran puta, exótica y fascinante, que deja probar sus mieles, pero que jamás regala.
Posiblemente no habrás tenido la suerte de ser su bastardo predilecto; tranquilo, nadie la tiene. Pero seguro que has conocido, aunque no recuerdes su voz, al mesías adorado por los antiguos; venerado por la humanidad, si me permites. Ese mesías tiene sexo femenino. Recuerda. Si existe el dolor es porque ella ha existido.

Y no temas, hay quienes hacen sufrir. Yo los compadezco. Compadece de ellos tú también.
Jamás la conocerán.