Ojalá fuera un búfalo el que me embistiera el sentimiento. Pero no, el consuelo tiene más de arácnido.
Parte de los flashes indican lo que todos sabemos: podríamos pero no podemos, querríamos querer, pero no queremos; más soporte al ideal que flota ridículo en el cielo, que abono a las pobrecitas raíces, que son honestas y nobles.
El desconsuelo que me provoco jamás podrá superarlo el recuerdo: uno que besó, otro que respiró u otro que poseyó las manos incandescentes del ser prioritario.
Nunca, jamás será esto una confesión fruto del desengaño. Es una promesa, servida en bandeja de plata, junto a las cabezas de mis enemigos y mis más queridos amigos. Yo seré la última y causa.
Pido perdón a mis amantes, a mis sueños, a aquello que es hermoso y a los atardeceres que destilan un azul que será el fin de todo.
Todos los caminos son extraños, pero quizá el más estúpido y probablemente el más triste, sea el contrario.
jueves, 24 de julio de 2014
lunes, 30 de junio de 2014
Los tallos se doblan con el viento del norte
Espera. Sólo tienes que comer algo.
No es bueno tomar eso en ayunas. Sí, da dolor de estómago.
¿Por qué no piensas? No lo tengo muy claro.
Caray, no tienes buena cara. Los zapatos no me entran.
El corazón es pequeño para tu corpulencia. ¡Es que no me entran!
Dios nunca debió morir.
Las flores están cada vez más silenciosas.
Dios nunca debió morir.
¿Por qué miro así?
Estás algo fría. ¡Pero si el cuerpo me arde!
Sólo sirves para roer hilo. ¿Cómo lo hacen las polillas?
No, tonta, es al revés.
El frío no viene del norte.
Abrázame. ¿ Eso me pides?
Para una vez que lo hago... No me va a gustar tocarte.
Tengo las manos tristes.
Desde el balcón no puedo querer las luces de la mañana.
No florecen los tallos,
no se mueren,
hay un ruido extraño
tras la ventana:
como Saturno
pasando a través
del frío.
Suerte
que hace frío.
viernes, 23 de mayo de 2014
Egomatta
Noté cierto rubor
al saber de la muerte
de las otras cuatro hermanas
la inconstante del momento
y del gesto
los padres sin espuelas
ni herraduras
del egoísmo hecho almizcle
polvillo dorado
cayendo por mi mano
la baba poco elegante
del despertar rompiendo
otra vez
la inconstante del momento
ay
el otro se me hace
tan extraño como lo que haré
dentro de
ahora
las cadencias tienen
un igual poco prudente
llámalo escolopendra
y una
y otra
se retuerce la pobre
en el vaso tapado
por mi mano cruel
pero las noches siguen
sin parecerme cálidas
a pesar del sur
a pesar del tiempo
debería calentar mi sangre
a fuego lento
que dicen que es menos
bruto
pero no lo creo
les dije que sí
y resultó que no
trataré el beso
con la causticidad de las piedras frías
bueno
todo quedará
hecho.
al saber de la muerte
de las otras cuatro hermanas
la inconstante del momento
y del gesto
los padres sin espuelas
ni herraduras
del egoísmo hecho almizcle
polvillo dorado
cayendo por mi mano
la baba poco elegante
del despertar rompiendo
otra vez
la inconstante del momento
ay
el otro se me hace
tan extraño como lo que haré
dentro de
ahora
las cadencias tienen
un igual poco prudente
llámalo escolopendra
y una
y otra
se retuerce la pobre
en el vaso tapado
por mi mano cruel
pero las noches siguen
sin parecerme cálidas
a pesar del sur
a pesar del tiempo
debería calentar mi sangre
a fuego lento
que dicen que es menos
bruto
pero no lo creo
les dije que sí
y resultó que no
trataré el beso
con la causticidad de las piedras frías
bueno
todo quedará
hecho.
domingo, 16 de marzo de 2014
Spleen II
Recordaré el fénix de fuego
que adorna imperial
este atardecer del día
que resulta
ser
ser
un incipiente funeral,
pues
lo siguiente que haga
será
dar a mi vida
el honesto valor
de las cenizas.
Recordaré entonces,
la Luna devota y nupcial
pasear el cielo
con el deje febril
de las muchachas
que danzan
leves
y apenadas;
y querré recordar entonces,
que bailé con ella
antaño
dando vueltas sobre mí,
con el rostro y las venas
ofrecidas
a su extraña luz
a su extraña luz
de latina vestal.
Me preguntaré
dolorosa,
dolorosa,
dónde quedaron
los mandalas
sobre la noche y la arena,
y le preguntaré
por las huellas
que los pies dejan
en la propia piel.
¿Por qué aún quemas?
.
sábado, 1 de marzo de 2014
Siéntate
y saluda al cielo,
con el respeto
profundo
con el que se
mata
a una madre.
El ábside tiembla
con las voces
que circulan,
tiembla
la cuna del hombre
inversa
al orden de los cuerpos
con la vesania
de los titanes
en plena cópula.
Arrodíllate,
ante tu madre que te acuna
y ámala,
quiérela
y hazle que tema,
los vestigios
que degradan
su consagración
con la fuerza
envilecida de devoción
de tus rodillas.
Salúdala, hijo y respétala.
Mátala,
entiérrala
y sé bautismo.
Y nace.
y saluda al cielo,
con el respeto
profundo
con el que se
mata
a una madre.
El ábside tiembla
con las voces
que circulan,
tiembla
la cuna del hombre
inversa
al orden de los cuerpos
con la vesania
de los titanes
en plena cópula.
Arrodíllate,
ante tu madre que te acuna
y ámala,
quiérela
y hazle que tema,
los vestigios
que degradan
su consagración
con la fuerza
envilecida de devoción
de tus rodillas.
Salúdala, hijo y respétala.
Mátala,
entiérrala
y sé bautismo.
Y nace.
sábado, 8 de febrero de 2014
No hablaré
desde
el poder
de la creación
No veré
lo que el verdugo
ve
ve
ni veré
lo que crea ver
No tocaré ni oleré
la piel
o la sangre
como él
ya lo hizo
Ni escucharé
El límite sisea
en la bestia que sufre
en aquello tangible
en la
muerte soberbia que parla
la
horca que observa
la
raja (no escrupulosa)
que abre piel
e
e
hiede a sangre
en el demostrable
berrido animal
que escucha
y se hace escuchar
oda solemne
visceral
oda solemne
visceral
como lo que es
algo
jodido
y
real
jodido
y
real
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




.jpg)
