Inicua
la mascarada
del espíritu vulnerable
detestable en los ojos enrojecidos
Inicua
la venganza
del cuerpo en el púlpito
con la piel a punto contradicho
Vacua
la comedia
en la comisura
de tus labios
Vacua
tu mano miserable
hondonando
bajo mi falda
Pretenciosa la sal
Silenciado el chillido
salvo por lo literal
de su sonido
Y peligroso
el mundo decreciente
a nuestros pies
miércoles, 2 de octubre de 2013
sábado, 21 de septiembre de 2013
Mira abajo
Ancestra posibilidad
de captar al que mira
se hace prohibida
cuando prima
la soledad entera
el vaso sendero
reflejado destilado
y agujero
arrastra el carácter
puro y más primigenio
al vértigo
desde su balcón
que manifiesta llamando
desde lo más bajo
desde lo más reflejado
tu nombre
viperino y saturado
y es
interrumpido
por líquido esparcido
del metro último
privilegio fatuo de la llama
incandescente
y arraigada
de un sentimiento vespertino
que chilla
más que huye
cuando ya no queda
nada más
que nada.
viernes, 13 de septiembre de 2013
Lo fui, y no lo supe
A prebenda de Satán
Naturaleza
que en este mismo infinito existencial
ruge con cándida furia,
me debo niña casi completa;
mas aún no.
Falta saltar
de lo que dijo.
El dolor me llega
desde el núcleo pélvico
y concluye probablemente
en la flaqueza
nubla
del frontal cerebro.
Casi respiro completa,
ahora que se ha calmado
el clamor borrascoso
de las flores y la ironía
que puedo
ansiar.
No sé. No sabía. No sé nada.
Una vez fui salvaje,
no permitiré que me domen.
i s ra d n ca n
Naturaleza
que en este mismo infinito existencial
ruge con cándida furia,
me debo niña casi completa;
mas aún no.
Falta saltar
de lo que dijo.
El dolor me llega
desde el núcleo pélvico
y concluye probablemente
en la flaqueza
nubla
del frontal cerebro.
Casi respiro completa,
ahora que se ha calmado
el clamor borrascoso
de las flores y la ironía
que puedo
ansiar.
No sé. No sabía. No sé nada.
Una vez fui salvaje,
no permitiré que me domen.
i s ra d n ca n
martes, 13 de agosto de 2013
Primero actúa hermosa la lírica
La definitiva decisión,
de un revólver en la sien,
poetiza unos rayos lumínicos,
reflectados y místicos
en el trote afilado de un chacal,
quizás de un búfalo cansado,
eclosionando evidente
en el polvo terroso y límbico,
de un desierto ambiguo,
puede que salpicado
de un matiz violento,
rodeado de incoloro antiséptico.
Pero es lírico y hermoso
el extraño impulso insidioso
de alentar al gatillo
al desahucio de una puerca existencia,
triste y probablemente errada,
cuya habitante alma joven
y ansiosa revienta
probable que en un rostro aún más ingenuo.
probable que en un rostro aún más ingenuo.
Esuúcha, hija, catástrofe y ruina
no llores,
primero actúa hermosa la medianoche,
y la tormenta podría llegar más tarde;
así que no llores corazón,
que el cuerpo muere antes;
y al alma, más si es errada y joven,
se le permite evocar,
gentil y pura,
el más triste de los últimos suspiros.
miércoles, 31 de julio de 2013
Río que es juicio
No quedan tiempos inocentes
bajo el agua
presa.
La ducha traduce un viejo confesionario,
río y llorando bautismos diarios;
que sus claustros sudan penas, bramidos
de aquellos caracteres indómitos.
Que me apoyo en esas paredes mártires
y chillo.
Que me apoyo,
miento
y me ahogo.
No siendo un río de agua sagrada, sino
un flujo hundido,
la mueca del alma se torna
de color pesado y podrido.
Y sufro con ellas.
Limítate a la muerte
rocían sus entrañas.
Y miradas que son heridas.
bajo el agua
presa.
La ducha traduce un viejo confesionario,
río y llorando bautismos diarios;
que sus claustros sudan penas, bramidos
de aquellos caracteres indómitos.
Que me apoyo en esas paredes mártires
y chillo.
Que me apoyo,
miento
y me ahogo.
No siendo un río de agua sagrada, sino
un flujo hundido,
la mueca del alma se torna
de color pesado y podrido.
Y sufro con ellas.
Limítate a la muerte
rocían sus entrañas.
Y miradas que son heridas.
martes, 9 de julio de 2013
Viajera
Sólo recuerdo existencia en la noche,
salvando los ojos ajenos. Transitados y torpes.
Cada inspiración, un salto al vacío,
tirante de un hilo conductor inalcanzable al suelo.
Serena inmóvil, inducida al lenguaje, que lentamente,
lícitamente
suavemente
redime el fin del resto.
Sólo sé que parpadearon aquellas luces.
Sólo recuerdo existencia entre unas paredes que viajaban en movimiento, y aquella vez que miraste y miraba el techo derramar flujos atroces.
Y mientras parpadeaban, la densidad del negro profundo
caía
suavemente
lícitamente.
Existían las luces.
Y serena inmóvil, me supe decir
sola y densa.
salvando los ojos ajenos. Transitados y torpes.
Cada inspiración, un salto al vacío,
tirante de un hilo conductor inalcanzable al suelo.
Serena inmóvil, inducida al lenguaje, que lentamente,
lícitamente
suavemente
redime el fin del resto.
Sólo sé que parpadearon aquellas luces.
Sólo recuerdo existencia entre unas paredes que viajaban en movimiento, y aquella vez que miraste y miraba el techo derramar flujos atroces.
Y mientras parpadeaban, la densidad del negro profundo
caía
suavemente
lícitamente.
Existían las luces.
Y serena inmóvil, me supe decir
sola y densa.
viernes, 5 de julio de 2013
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